El arte de la serigrafía

El concepto y la visión del artista + la técnica del maestro artesano: la suma que nos hace diferentes
De la estética a la calidad
 
Cada impresión es una obra única que buscamos perfeccionar hasta el último detalle. Al igual que nuestro admirado William Morris y los artistas artesanos europeos del siglo XIX, buscamos resaltar la autenticidad de lo artístico e impregnar de belleza los objetos de uso cotidiano.

La serigrafía aporta resultados visuales sorprendentes y el tejido cualidades táctiles que hacen de nuestro producto una pequeña obra de arte.

Nuestro oficio es para nosotros una fuente de inspiración, creatividad y disfrute; nos gustaría que el resultado también fuese para usted.

 


Serigrafía: Proceso

Proceso serigrafía: primer paso

La primera fase comienza con la realización de diseños a continuación pasamos a la separación de colores y filmación de fotolitos y se tiene especial cuidado con las características del tejido sobre el que se imprimirá, la tinta utilizar, los ángulos de inclinación de las tramas….

Proceso de serigrafía: fase dos

Con todo lo anterior bien definido se confeccionan los moldes, uno por cada color. Estos moldes suelen ser de madera o aluminio de diferentes tamaños. Posteriormente se empieza con el entelado de los moldes de impresión, desengrasado y emulsionado, insolado, revelado, retoque y bloqueado.

Proceso de serigrafía: fase tres

Tensado el tejido del molde se emulsiona con un material fotosensible aplicándosele por contacto el fotolito con la imagen y exponiéndose a la luz en la insoladora. La luz endurece la zona emulsionada libre de imagen y la parte no expuesta a la luz se diluye por contacto con agua quedando zonas libres de emulsión a través de las cuales puede pasar tinta. Se pasa a hacer el encintado de pantallas bloqueando y retocando las zonas en que hay puntos de emulsión abiertos para que la tinta salga única y exclusivamente por las áreas de impresión.

Proceso de serigrafía: fase cuatro

Otra fase muy importante es la preparación y ajuste del tono, intensidad del color, viscosidad, tacto, opacidad, etc. en la sala de tintas. Ajuste de la tonalidad en masa una vez impreso el color, comprobación de fuerza de coloración y contrastes y correcciones.

Proceso de serigrafía: fase cinco

Ya preparado el color, se montan las pantallas en unos brazos metálicos sujetos sobre un eje giratorio que la sujetan y que permiten que la pantalla se pueda subir y bajar sobre la tabla de impresión y se hace su correspondiente ajuste, regulación de ángulos y presiones de rasquetas, carga de tintas y realización de las pruebas necesarias hasta conseguir la definición, textura, tacto, poder de cubrición y todas las características que posee el estándar que deseamos o la muestra previa.

Proceso de serigrafía: fase seis

La impresión se realizará con las pantallas a través de los huecos libres de emulsión arrastrando las tintas manualmente con una rasqueta de caucho quedando así la tinta depositada sobre el tejido. Cuando los formatos de la impresión son muy grandes resulta muy complicado hacerlo manualmente porque no es posible mantener el mismo nivel de presión en toda el área de impresión por lo que se hace necesario el uso de una máquina que cumpla esa función de arrastre de la rasqueta sin que esto le reste su carácter artesanal al producto final.

Proceso de serigrafía: fase siete

Durante todo el proceso, es necesario realizar un control de calidad constante puesto que cualquier diferencia que ser produzca en una de las numerosas variables a controlar puede hacer malograr el resultado final.